Este proyecto se concibe como una extensión del entorno y de las actividades de turismo vinculadas al territorio. El espacio actúa como antesala de la experiencia exterior, transmitiendo desde el primer momento la conexión con la naturaleza y el carácter rural del proyecto.
La propuesta se organiza en distintos ámbitos —zona de atención, tienda, espacio de espera y sala de briefing— que permiten acompañar al visitante en las diferentes fases de la actividad. La distribución se plantea de forma clara y natural, facilitando la orientación y generando un ambiente cercano y acogedor.
La materialidad adquiere un papel protagonista, con el uso de acabados naturales y texturas honestas que remiten al paisaje y a la actividad al aire libre. El resultado es un espacio coherente con lo que se ofrece, donde organización, atmósfera y materiales construyen una identidad vinculada al turismo rural y al contacto con la naturaleza.